Año de 1995, mucha actividad política, muchos conciertos a favor del EZLN, eso marcó nuestras actividades ese año, no sólo tocábamos en los conciertos masivos de CU y demás lugares, si no que también éramos organizadores junto con los estudiantes de la UNAM y otros músicos. Existía un grupo de jóvenes de la UNAM que se hacían nombrar la Caravana Ricardo Pozas, junto con ellos, varias ONG´s, muchos otros grupos de rock y de otras disciplinas artísticas, hicimos varios conciertos, algunos muy exitosos, es decir lográbamos reunir bastante ayuda para las comunidades indígenas de Chiapas, principalmente aquellas que sufrían el acoso militar, e intentábamos comunicar lo que estaba sucediendo. También hubo otros no tan exitosos como uno que no nos permitieron hacer en el Estadio de Prácticas. Ya habíamos realizado en ese año dos conciertos en ese espacio, el primero fue en febrero y se llamó “Rock por la Paz y la tolerancia” y meses después en mayo “Doce Serpiente”. ¡Qué conciertazos! Lográbamos unos carteles extraordinarios y juntar mucha ayuda. Así que cuando quisimos hacer ese tercer concierto que se llamaría “El Rock de la Consulta”, un día antes estando en el montaje del escenario, llegaron unos jugadores de americano y nos sacaron casi a golpes empezaron a desarmar el escenario y no hubo manera ni de dialogar ni nada, actuaban como robots, no nos escuchaban, fue terrible porque ni siquiera estábamos todos los organizadores, nada más los que se encargaban de la producción y no pudieron hacer nada. Nos echaron, pero nosotros necios, lo hicimos en la explanada de rectoría. Como ustedes se podrán imaginar no teníamos control en el acceso, así que no pudimos cobrar la entrada y casi nadie cooperó con pagar su boleto, así que esa vez no la libramos, pues no solo no sacamos para mandar ayuda a Chiapas, si no que no logramos siquiera pagar los gastos de audio, escenario etc, etc.
Como grupo realizábamos las contrataciones, así que los más embaucados éramos nosotros. Y tuvimos qué responder a las deudas. ¿Cómo? ¿Qué vamos a hacer? Pues lo único que sabemos: tocar. Se organizaron unos conciertos acústicos en el Bar El Hábito, y con las ganancias fue con lo que se pagó la deuda. Sin embargo también algo bueno salió de todo esto, como en ese lugar no se puede tocar con un volumen muy alto, decidimos hacer el concierto en versión acústica, aprovechando el piano que había en el lugar, y por otro lado nos daba la posibilidad de invitar a más músicos a tocar con nosotros. Así que invitamos a algunos que también sentían la responsabilidad de la deuda. Ellos fueron, Liber Terán (flauta y voz) de Los de Abajo, Gabriel Bronfman (cello y percusiones) y Rodrigo Garibay (Sax) de “La Nao”. Y así fue como empezó nuestro camino acústico, que lo seguimos implementando hasta la fecha, y también eso nos acercó a Rodrigo Garibay que siguió tocando con nosotros bastante tiempo no solo como invitado sino como parte del grupo, él es un excelente músico que por aquel entonces tenía poco de haber empezado a estudiar el clarinete y el sax, pero siendo una persona tan disciplinada y dedicada a sus instrumentos al pasar de los años logró un nivel muy alto en su interpretación supongo que muchos de ustedes serán testigos, desgraciadamente en noviembre de 2003 abandonó el grupo, ya que sus actividades no le permitieron seguir. Triste pérdida también.
En esa temporada de conciertos grabamos el disco Concierto Acústico, mismo que lanzamos en Diciembre de 1995, se presentó también en el Teatro de la Ciudad.

Continuará...

CAPITULO XVI
“Una deuda fuerte y un concierto acústico”

versión Rita